Planificación periodizada, control de carga ACWR y análisis de rendimiento para natación y gimnasio. Diseñado para cuerpos técnicos que ya saben lo que hacen.
La planificación vive en una hoja de cálculo. El control de carga, en otra. El seguimiento de cada nadador, en una tercera. El análisis se hace los domingos por la noche, cruzando ficheros que solo entiende quien los creó.
LaneIQ parte de una premisa simple: el sistema debería estar a la altura del método.
Macrociclos, mesociclos y temporada completa. Objetivo vs ejecución real, lado a lado.
ACWR, carga interna por sesión, RPE y volumen. Agua y gimnasio en una misma métrica.
Ficha individual, marcas, categoría y disponibilidad. Todo el plantel en un sitio.
Pregunta sobre tus propios datos. Riesgo de lesión, sugerencias de sesión, análisis de volumen.
Volumen de natación, tonelaje de gimnasio, ACWR y RPE medio. Los cuatro números que importan, actualizados solos a medida que registrás sesiones.
Sin abrir cinco pestañas. Sin recalcular fórmulas. El estado de carga del nadador, de un vistazo, antes de que entre al agua.
El ratio agudo:crónico compara la carga de los últimos 7 días contra el promedio móvil de las últimas 4 semanas. Cuando esa relación se dispara, el riesgo de lesión sin contacto crece de forma no lineal.
LaneIQ lo calcula solo y avisa al entrar en zona de riesgo. No es una bola de cristal: es un termómetro que el staff ve antes de que sea tarde.
Tradicional, superseries, dropsets o avanzado. Fuerza, hipertrofia o resistencia. La IA arma la sesión, tú mantienes el control.
Cada ejercicio con sus series, cargas y descansos. Tonelaje calculado automáticamente, y exportable a un PDF limpio para imprimir o mandar al nadador.
"¿Cuál es mi ACWR actual?" "¿Qué nadadores tienen mayor riesgo esta semana?" "Sugiéreme una sesión para mañana."
Un asistente que analiza el entrenamiento real del plantel, no respuestas genéricas de internet.
Cada jornada con sus sesiones de agua y gimnasio diferenciadas por color. Un clic en el día abre el detalle: series, distancias, RPE, zonas de intensidad.
Doble sesión, descarga, competición. Todo lo que pasa en una semana real de natación, sin que se pierda nada entre pestañas.
Ficha individual con marca personal, categoría, fecha de nacimiento y estado activo. La carga y el ACWR se calculan por nadador, no en promedio.
Porque la misma sesión no significa lo mismo para un absoluto que para un júnior, y el cuerpo técnico lo sabe.
Volumen objetivo frente a volumen ejecutado. Carga prevista frente a carga real. Mesociclo por mesociclo, la desviación queda a la vista.
La periodización deja de ser una intención en una hoja: se convierte en algo que medís, ajustás y defendés con datos.
LaneIQ no te da respuestas genéricas. Trabaja sobre tus datos reales —volumen, carga, ACWR, marcas— para anticipar decisiones que antes tomabas a ojo.
Elige el estilo y el objetivo; la IA arma series, cargas y descansos. Tú ajustas, ella calcula.
Un asistente que conoce el entrenamiento real de tu plantel y responde con contexto.
No es una app de entrenamiento. Es la infraestructura sobre la que se entrena.
Casi todo cuerpo técnico que conocemos trabaja con hojas de cálculo. Funcionan, se adaptan, hacen lo que se les pide. El problema no es Excel: es lo que Excel obliga a hacer al staff para seguir el ritmo de una temporada.
Mantener fórmulas que se rompen. Cruzar pestañas que solo entiende quien las creó. LaneIQ parte del mismo lenguaje —volumen, carga, RPE por nadador— y se ocupa de todo lo demás.
¿Cuál de los dos entenderías en 3 segundos?
→Esto es lo que hacías.
Esto es lo que hace LaneIQ.
LaneIQ no decide por el entrenador. Se ocupa de que la información esté donde tiene que estar, cuando tiene que estar.
Volumen, carga y tonelaje calculados solos. Sin fórmulas que mantener ni versiones que recuperar.
ACWR automático con alertas. Histórico por nadador. Un Coach AI que lee tus datos. Agua y gimnasio en el mismo sitio.
No traduce la metodología a lenguaje de consumidor. Asume que quien la usa sabe leerla.
Si tu staff necesita una herramienta que se ajuste a cómo trabajáis —y no al revés—, queremos hablar.
Sin precio público · Sin demo automatizada · Una conversación con el equipo